martes 2 de junio de 2009

ASOCIACIONES EN LA SEGURIDAD PRIVADA. (VIGIAS 1ª parte)


El sector de la seguridad privada goza del derecho a sindicarse, y por ello abundan las formaciones sindicales en este área profesional. A diferencia del cuerpo de la Guardia Civil que tiene prohibidos los sindicatos y se ve en la necesidad de crear asociaciones para suplir esa carencia, la seguridad privada no tiene esa necesidad. Sin embargo, tal vez a la sobra de la ineficacia sindical, han surgido algunas asociaciones cuya finalidad no queda suficientemente clara para el profesional de a pie. Parece que el número de éstas crece proporcionalmente a la precariedad laboral de vigilantes y escoltas. Quizá con la intención de darles un servicio que los sindicatos no les dan, pero que por otra parte no se materializa en hechos o logros relevantes ni palpables. Al final resultan ser mas de lo mismo, pero con mucho menos peso social.

La última en aparecer es VigiaS. Una asociación que nace sin explicar realmente para qué, y que no se caracteriza por su claridad. Se crea desde el secretismo y su estructura no es lo que se entiende por ejemplar. No parece muy entendible que no tenga domicilio social que queda reducido a un simple apartado de correos. En caso de necesidad, ¿donde reclamas?. Dificil de entender es también que su secretaria vaya publicando sus estatutos fundacionales a cuentagotas, un pedacito cada varios días, ¿pretenden crear espectación? o tal vez aburrir...

Esa asociación nace de un foro de Internet donde no permiten salirse del guión aquellos quienes lo dictan, y nace con premisas que a primera vista dan la sensación de ser presuntamente poco democráticos. Ya sus primeros estatutos indican esa dirección.

Caso del artículo 7 en su punto 3 que dice en una de sus partes:
"La Junta Directiva, junto con la opinión de los asociados, valorará el ingreso en la Asociación VIGIAS "Vigilantes AsociadoS" después de contactar con el aspirante", y en su punto 4 "La Junta Directiva, en la primera sesión que celebre tras la presentación de la solicitud a los asociados y los motivos por los que el aspirante quiere ingresar en la Asociación VIGIAS "Vigilantes AsociadoS", estudiará la petición y, en su caso, aprobará la admisión del solicitante como asociado, mandando que se inscriba en el Libro Registro de Asociados, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal. El acuerdo de la Junta Directiva será comunicado al solicitante de forma fehaciente" .


En principio parece una asociación elitista que no está enfocada a todos los profesionales de la seguridad privada, sino presuntamente a aquellos que decidan los autoproclamados directivos según un criterio que no exponen. Democrático no me lo parece, ni enfocado al interés general tampoco.

En el punto 5 de ese mismo artículo leemos "También se podrá acceder a la condición de asociado, directamente y sin trámite alguno, cuando el aspirante sea avalado por un asociado de reconocido prestigio, ética y moral sólidas, profesionalidad contrastada o que haya realizado actos meritorios en pro del sector de la Seguridad Privada" que refuerzan mi opinión antes referida. Porque ¿como se llega a ese status? ¿Quien mide la ética y la moral, la profesionalidad o los actos para considerar que sean meritorios de los demás y sobre que baremos?. No será su directiva quien se erija poseedora de todas esas virtudes, ¿verdad?. Esto me indica que presuntamente solo se puede entrar por enchufe o si agradas a la autoproclamada directiva. No sé, no sé.

En su artículo 10 definen que hay 3 clases diferentes de asociados, por lo que queda desestimada la igualdad. La primera categoría queda reservada para los que han fundado la asociación. ¿Esto les da a ese grupo algún privilegio sobre el resto de asociados? ¿Se conceden algún tipo de prerrogativa que les permita mantener las riendas eternamente? Es de desear que no, pero no está aclarado hasta la fecha.


No puedo extenderme más en este primer artículo sobre esta asociación, porque la información dada públicamente es escasa. El oscurantismo es por el momento lo que reina. No sabemos los nombres de los componentes de la junta directiva, ni quien es su presidente (aunque se intuye) ni el precio de la cuota, ni quien es el que va a administrar el dinero que se recaude, etc. ¿Por que no se sabe?


Lo que sí sabemos es que no es una asociación para todos los vigilantes, y que presuntamente no podrá formar parte de ella quien no sea del agrado de su directiva a tenor de sus estatutos. Creo que es muy importante vigilar a los VigiaS muy de cerca para evitar que se vayan a aprovechar de las desgracias de los componentes operativos del sector de la seguridad privada, aunque desde aquí no afirmamos que vaya a ser así.

Continuaremos atentos a su trayectoria y dando el parecer sobre la misma. Habrá mas artículos sobre VigiaS proximamente.

sábado 9 de mayo de 2009

¿IMPORTA LA VIDA DE LOS ESPAÑOLES?

Parece ser que no. No a quienes debería importarles. No importa la vida de los militares, de los polias, de los agentes de seguridad privada, de los ciudadanos. Son todo lo más una estadística. Desde hace años muchos militares y policías han caído asesinados en ataques cobardes de bandas asesinas que "luchan" por no se sabe bien que. Ni ellos mismos lo saben. Tantos muertos fue una de las causas argumentadas para el fallido golpe de estado que llevó a cabo el teniente coronel Tejero y otros. Ciertamente en aquella época morían asesinados policías, guardias civiles y militares casi a diario. La enferma sociedad lo justificaba de alguna forma. Era célebre la frase “algo habrá hecho”.

ETA ha asesinado a más de 830 personas y de ellas casi 500 fueron Guardias Civiles, policías y militares, 23 fueron ediles, y el resto civiles incluidos niños.
Mas recientemente en el atentado a los usuarios de tren en Atocha el 11 de marzo de 2004 que las autoridades achacan al integrismo islámico murieron asesinados 191 inocentes. También el GRAPO (mas de 80 asesinados) y otras bandas de asesinos se han llevado la vida de muchos españoles.

Alrededor de 150 soldados españoles murieron en acto de servicio en misiones en el extranjero que se ha procurado silenciar o no difundir, y en acto de servicio mueren con frecuencia nuestros Policías, Guardias Civiles, Vigilantes de Seguridad y Escoltas Privados. Las noticias no suelen recoger esta información. A la sociedad no le importa. Parece que en el sueldo les va el que los asesinen. Eso deben de pensar nuestros ineficaces políticos que se limitan como mucho y solo en algunos casos, ha hacerse la fotografía en los funerales a los que asisten, olvidándose de los muertos a renglón seguido. Solo son un número en la estadística para ellos. Pura hipocresía, mucha insensibilidad y escasa humanidad.


Todos estos asesinados y muertos dejan tras de sí familias rotas y mucho dolor. Dolor al que son inmunes los políticos responsables de que sucedan estas cosas. Políticos que incluso ante un atentado llegan a insultar a las víctimas (recordemos el caso del escolta privado de Bilbao Gabriel Ginés, al que el peor político que ha conocido la historia de España acusó de ser responsable de su propio intento de asesinato por imprudente), pero que luego les da un infarto del pánico que les entra si les falta el agente que les da escolta.


Los españoles olvidamos con excesiva facilidad a nuestros muertos. Pareció que con el cobarde asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997 el pueblo reaccionaba saliendo a la calle y creándose el foro de Ermua. Pero solo fueron cantos de sirena. Hoy ya nadie se acuerda de aquello, como nadie se acuerda de las víctimas de atocha,
ni de los guardias civiles Fernando Trapero y Raúl Centeno recientemente asesinados por el desquiciado integrismo de ETA o los aproximadamente mil asesinados por terroristas. Nadie recuerda a los vigilantes de seguridad caídos asesinados por el GRAPO en Galicia para robar el dinero del furgón blindado, lo mismo que con el asesinado en Sevilla tiroteado desde una moto para robarle las sacas de dinero y una infinidad de agentes públicos y privados que mueren por dar protección a sus ciudadanos.

No son solo ellos, tenemos los oscuros asesinatos de las niñas de Alcasser y otras desaparecidas, Sandra Palo cruelmente violada y asesinada por el menor de edad que salió prácticamente impune del crimen conocido como "el Rafita", los energúmenos que trabajan de matones en bares de copas y discotecas que cada cierto tiempo asesinan con brutales palizas a jóvenes que salieron a divertirse, asuntos como el aceite de Colza, mujeres asesinadas por sus criminales maridos, etc. Son tantos y tantos los muertos que a nadie importan, que seguro me dejo muchos en el tintero.

Son demasiados los muertos y casi nula la atención que se le
s presta. No se quedan atrás las víctimas de variadas desgracias como inundaciones y otros. En España todo se olvida enseguida. A nadie parece importarle estas cosas hasta que le toca vivirlas de cerca. A las autoridades menos que a nadie, mostrándose casi siempre insensibles al dolor de los ciudadanos a quienes representan y tienen la obligación de proteger.

La vida de los demás parece no importar a nadie. Si mañana me asesinan en acto de servicio, solo seré un número más en las estadísticas, fácilmente reemplazable. Solo importaré a mi familia. Con suerte.

viernes 27 de marzo de 2009


LOS PERIODISTAS Y SU DESVERGÜENZA.



Hay muchas cosas que no funcionan en este país, como los políticos, la justicia y los jueces, la educación, la sanidad, las leyes, etc. Pero hay una cosa que por su trascendencia social es especialmente sangrante: la profesión de periodista.


Tenemos la peor ralea de periodistas que un país democrático puede padecer. Aplican a rajatabla aquello de “si no hay noticia, invéntatela”, “no dejes que la verdad te arruine una buena noticia” o “no dejes que una noticia contrastada te arruine un buen titular”. Estas parecen ser las máximas del periodismo español con sus lógicas excepciones. Estos malos profesionales como no tienen más capacidad profesional, manipulan lo que sea necesario con tal de obtener un titular llamativo.

Hay una sabia cita de Otto Von Bismarck que dice: “El periodista es un hombre que se ha equivocado de carrera”.

Y otra cita no menos lúcida la de Manuel Vicent que dice:

“Periodista es ese tipo que escribe a toda velocidad de cosas que generalmente ignora y lo hace de noche y la mayoría de las veces cansado o borracho y que no teniendo talento para ser escritor ni coraje para ser policía se queda sólo en un chismoso o en un simple confidente”.

Es triste constatar que hoy día está mejor informada una persona que no lee la prensa ni ve las noticias de la televisión que quien sí lo hace. En España hoy día está mas cerca de la verdad el que no sabe nada que el que gracias a estos manipuladores está atiborrado de errores y falsedades.

Estos “profesionales” acostumbran a trabajar para ciertos sectores del poder y lejos de ser imparciales como deberían, obedecen a intereses particulares cuando no oscuros. Solo así se explican esas campañas de acoso y derribo que determinados periodistas acometen con tanta frecuencia y ese claro apoyo y simpatía con determinados grupos políticos y las más que opuestas formas de publicar una misma noticia. Es altamente sospechoso el absoluto silencio informativo en todo lo que concierne a los profesionales de la seguridad privada de quienes únicamente publican aquellas noticias que previa manipulación vergonzosa y vergonzante ponen a sus integrantes en la picota.

En las noticias no se publicaron las heroicas actuaciones de los vigilantes de seguridad en el atentado de Atocha del 11M cuando éstos fueron los primeros en socorrer y ayudar a los heridos estando además expuestos al ataque ellos mismos, como no se publica ni difunde por televisión acto meritorio alguno del personal de este colectivo que se produce sin embargo con mucha frecuencia, ni las graves carencias que este sector tiene. En cambio difunden hasta la saciedad y el hartazgo cualquier intervención con el uso de la fuerza que estos agentes emprendan, siendo indiferente que esté justificado o no. Parece lógico entender que a una persona o personas borrachas, drogadas o fuera de sí con actitudes violentas no se las puede reducir con buenas palabras; bien pues estos señores se dejan la lógica en casa que ésta no da titulares y venden la carnaza con las manipulaciones que san necesarias para hacer parecer a los profesionales que están para garantizar su seguridad y su tranquilidad como simples matones violentos.

Estas mismas actitudes se aplican contra los cuerpos y fuerzas de seguridad públicas a quienes junto al personal de seguridad privada se dedican a linchar públicamente día sí, día también. Si es necesario meterse en medio de una intervención antidisturbios para ver si tienen la suerte de recibir un golpe que poder después publicar como “agresión premeditada a la prensa” y después manipular lo sucedido y acusar a los agentes de policía hasta de pegar a niños, pues se hace que eso vende. El daño que hacen a estos profesionales y por ende a la sociedad entera carece de importancia para ellos.

No voy a mencionar a los buitres carroñeros que se dedican a la prensa rosa porque ni comentarios merecen. Si los primeros demuestran ser unos frustrados sin idea de periodismo y menos aun de ética, a estos últimos no hay por donde cogerlos. Son los freaks (o frikis) del periodismo en su grado máximo.

Noticias publicadas como una de hace tres años que decía que se había detenido a una madre y a su hijo por mantener relaciones sexuales en la calle en Granada omitiendo que ella padecía síndrome de Down y que el hijo era autista y que se habían escapado de un centro especial donde estaban ingresados lo dice todo. Hay que ser miserables o no hay que serlo para manipulaciones así… Estos personajillos son los actuales inquisidores del siglo XXI a quienes encanta cazar brujas.

Como dijo Harry S. Truman, "A veces ser el último en informar es mejor que estar equivocado" .

No quiero dejar de reconocer que entre toda esta caterva de indeseables con licencia para escribir (lo que sea que se les ocurra) existen también buenos periodistas aunque sea difícil verlos. Como las meigas haberlos hailos, aunque parezca que no existen o que nadie los haya visto. Es una lástima con lo necesarios que serían unos buenos profesionales del periodismo para frenar los imparables desmanes de nuestros actuales políticos. Pero solo parece haber periodistas cómplices.

¿Hay algún estamento fundamental en este país llamado España que no esté total o parcialmente podrido?



domingo 8 de marzo de 2009

SINDICATOS



¿Qué pasa con los sindicatos? ¿Dónde se meten? ¿Para que nos sirven a los trabajadores? Es un hecho que importantes logros sindicales que costaron literalmente sudor y sangre en nuestro pasado reciente se han perdido con la pasividad cuando no con la complicidad de los sindicatos. No solo se han perdido, sino que se siguen perdiendo. ¿A quien sirven? ¿Al trabajador?, ¿Al poder?, ¿Al dinero? Viendo su trayectoria es difícil dar una respuesta clara, aunque en mi opinión al trabajador, no.


¿Cuántos millones de parados tienen que haber para que muevan un dedo? Mas de tres millones y medio y aumentando, ¿no son suficientes? Al parecer no, porque no se les oye. Entiendo que nuestra mayor desgracia es que reciban subvenciones del gobierno. Eso es una aberración que fomenta la corrupción y el servilismo. Un sindicato ha de financiarse solo con las cuotas de sus afiliados y se ha de ganar a estos afiliados con el servicio que les dé. No puede ser de otra forma.


La delincuencia se dispara y lo sabemos aunque el gobierno ordene el “silencio informativo” y la causa es el masivo despido diario que se está produciendo que deja en la calle el sustento de familias enteras, muchas de ellas de inmigrantes que se acaban convirtiendo en focos de delincuencia. Los subsidios se acaban y los servicios sociales y de beneficencia no dan abasto, multar sistemáticamente por todo para obtener dinero el gobierno no es la solución, y mientras todo esto ocurre, los sindicatos en absoluto silencio, ¿por qué?.


Los dirigentes de esos sindicatos que debieran defendernos tienen la espalda bien cubierta y la cartera a rebosar. Para ellos no hay crisis ni paro. Tal vez deberíamos buscar la fórmula para ponerlos de patitas en la calle y en su lugar poner a personal mucho mas competente y concienciado. Una utopía, ¿no?


Al PSOE se le hicieron tres huelgas generales en 1988, 1992 y 1994 y una al PP en 2002 con bastantes menos motivos de los que habría hoy. La primera al PSOE fue por la política económica del Gobierno, la segunda por el Real decreto sobre fomento de empleo y protección por desempleo y la tercera por la Reforma Laboral del Gobierno. La que le hicieron al PP fue por el Real decreto sobre la protección al desempleo y medidas de fomento del empleo. ¿Qué ha cambiado?, ¿Por que ahora no?


Muchos ciudadanos de a pié tenemos la sospecha de que pudiera existir una presunta connivencia entre el ejecutivo de Rodríguez Zapatero y los líderes de los principales sindicatos, los que precisamente están subvencionados.


Hay un sector en lucha por un convenio laboral del que carecen actualmente mas de 100.000 trabajadores que es el colectivo de los profesionales de la seguridad privada, y los sindicatos de clase están demostrando un desinterés y una inacción, no carente además de una gran e inexplicable desinformación con la complicidad de los principales medios de información que omiten toda mención al conflicto. Los sindicatos mientras ni rechistan.


Tanta sangre que costaron algunos logros sindicales, para que gracias a estos sindicalistas de pacotilla y poco a poco, disimuladamente, nos los hayan arrebatado. Hacía muchos decenios que no estábamos tan rematadamente mal sindicalmente y con tan pocos derechos respetados como estamos ahora, y nadie dice nada. Los sindicatos entienden que no pasa nada, que mas de tres millones y medio de parados oficiales (muchos mas en la realidad) no justifican movilizaciones de ninguna clase. Nadie hace nada.


Así es hoy España. Así son hoy los españoles.